Poesía 30
Tú eres como la primavera,
Eres como una flor que se abre,
Tu corazón es como un caramelo de fresa
Y bien su alma es pura
Tú eres como la primavera,
Eres como una flor que se abre,
Tu corazón es como un caramelo de fresa
Y bien su alma es pura
Un dulce y frío viento soplaba
Sobre la pequeña selva de abetos donde vivía
Silenciosa, triste y sola, una loba.
Ella no era como otras
Tenía el pelo color de bronce
Los ojos ocres
Pero en ella
Bajo la espesa piel rojiza
Había algo especial
De su guarida sobre la colina
Se escuchaban dulces aullidos y
De su pequeña boca salía algo.
Era fría, blanca
E incluso húmeda,
Pero no era lluvia.
En breve cubrío
Bajando ligera
La entera selva.
No se sabía qué era.
Era suave y lieve.
¡¿Era tal vez nieve?!
El el silencio de la noche
He soñado con estar en un césped
Y he olido el dulce perfume de las margaritas
Mientras bailaba debajo de la lluvia.
O melocotón de la piel peludia
Eres el fruto de mi verano
Con el brillo de los colores
Rojo y naranja
Es un placer comerte
Viendo que es una fiesta para los ojos
En estos fríos días de invierno
¡Tú eres única!
Todo me sabe a ti
Tú eres dulce y única en todo el mundo
Tienes un corazón de fresas
Te ruego, bésame con frenesí
Profunda y llena de sentimiento
Tienes una pulpa pura
Y, del profundo de mi corazón,
¡Tú tienes un sabor de amor!
Nada me gusta más que tú
Porque tu olor me hace feliz